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Blue Valentine: una historia de amor

Recomendada
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Título Original: Blue Valentine
País: Estados Unidos
Año: 2010
Género: Drama romántico
Duración: 1h52'
Calificación: +15 años
Dirección: Derek Cianfrance
Protagonistas: Ryan Gosling - Michelle Williams
Elenco: Faith Wladyka - John Doman - Mike Vogel

Como lo indica su título alternativo en español, Blue Valentine es una historia de amor, narrada tanto en el pasado como en el presente. Este retrato honesto y movilizador sigue la historia de Dean y Cindy (Ryan Gosling y Michelle Williams), un joven matrimonio que decide pasar una noche lejos de su hija en un intento por salvar su fracasada relación. Yuxtapuestas con escenas lúdicas que trazan su noviazgo romántico durante los seis años anteriores, Dean y Cindy viajan a través de la angustia brutal que viene con el amor en decadencia y las promesas rotas.

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Comentario de Cartelera.com.uy

En pocas palabras...: A pesar de su por momentos dolorosa disección de una pareja, Blue Valentine es una hermosa historia de amor condenada al fracaso (así de paradójico). Y está animada por dos intérpretes de excepción.

You always hurt the one you love...

Al comienzo de la relación entre Dean y Cindy (que no coincide con el comienzo de la película), la parejita va caminando por la calle y se detiene en la puerta de una tienda, donde hay colgado un gran corazón. La escena puede verse en el tráiler: Dean improvisa en un ukelele, y con una voz falseada a lo Elvis, una vieja canción titulada "You Always Hurt The One You Love", mientras Cindy hace unos pasos de tap. Se divierten, se están enamorando. Pero el título y la letra de la canción son premonitorios: ambos jóvenes enamorados van a herirse mutuamente en un futuro no muy lejano. Esta no es la típica película para ver con la pareja el Día de San Valentín; esta es la versión triste, amarga, de una historia de amor. Este es un Blue Valentine (Valentín triste).

Cuando comienza la película, Dean y Cindy llevan seis años de casados y tienen una pequeña hija. Y ya desde ese comienzo pueden verse las pequeñas grietas que hay en la relación, dominada por las diferencias de caracteres de cada uno (Cindy lleva adelante la casa, parece más madura y trabaja todo el día como enfermera, mientras que Dean tiene un comportamiento más infantil y trabaja como pintor cuando realmente quiere). Pero a medida que la película avanza - en dos tiempos intercalados: este presente crítico y el origen promisorio de la relación, justo desde antes que ambos se conozcan - se verá que no todo es tan simple ni tan lineal como parece. Un conflicto de pareja es mucho más complejo que la oposición de dos modos de ser y de encarar la vida y las responsabilidades, entre otras cosas porque hay muchas circunstancias, secretos y verdades no reveladas que demoran en salir a la luz. Y lo que hace la película, de manera sutil, inteligente y madura, es ir revelando de a poco esas complejidades, esas circunstancias - a veces felices, a veces amargas - y sobre todo ese contraste brutal entre el romance idílico que todo lo puede y el deterioro progresivo de una relación que está tocando fondo.

Ese contraste se ve de muchas maneras, tanto en el comportamiento de los personajes como en los notorios cambios físicos, sobre todo de Dean. Pero lo interesante de la película (que por momentos recuerda al cine "improvisado" de John Cassavetes) es cómo de a poco los contrastes entre pasado y presente se van borroneando, se van confundiendo, mostrando zonas oscuras en aquel pasado color de rosa y algunas luces en este presente gris y aparentemente marchito. El resultado es el finísimo estudio de una relación de pareja, ese ámbito en el que podemos sentirnos poderosos, amados, contenidos pero también - eventualmente - heridos, humillados, sin salida. No es una verdad agradable, pero es una verdad posible. Y el director y co-guionista Derek Cianfrance (un cineasta independiente aquí a la altura de su segundo largo de ficción, luego de varios documentales) la exhibe no con ánimo morboso sino iluminador, como si mostrar las heridas fuera una forma de sanarlas tanto para los personajes como para el espectador, que podrá reconocerse en no pocas situaciones.

A pesar de su por momentos dolorosa disección de una pareja (a veces tan punzante como la de Solo un sueño, por ejemplo), Blue Valentine es una hermosa historia de amor condenada al fracaso (así de paradójico). Y está animada por dos intérpretes de excepción. Cuesta creer que Ryan Gosling es el mismo actor que hace de galán en Loco y estúpido amor (2011), si no fuera que ya ha dado sobradas muestras de su talento en películas como Half Nelson (2006) o Lars y la chica real (2007). Y Michelle Williams (la ex muchachita rebelde de la serie Dawson's Creek) confirma que aquella gran labor junto a su entonces compañero Heath Ledger en Secreto en la montaña (2005) no fue una casualidad; se trata de una de las mejores actrices de su generación. Por su trabajo en Blue Valentine, ambos fueron distinguidos con una nominación a los Globos de Oro, mientras que Williams fue candidata al Oscar como mejor actriz. La película iba a filmarse en la primavera de 2008, justo cuando Ledger murió repentinamente, y por respeto hacia ella - y porque no tenía intención de cambiar de actriz - el director Cianfrance decidió posponer el rodaje hasta el año siguiente. Fue una decisión sabia.


Por Enrique Buchichio para Cartelera.com.uy
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